jueves, 7 de agosto de 2008

Existencialmente dudando

Hace mucho que no tenía dudas existenciales.
La vida da giros tan vertiginosos, tan inesperados que en un par de días… el mundo pierde sentido y cobra todo el sentido.

Hoy existencialmente dudo para existir. Yo que me creía una aferralistra*... hoy me miro al espejo y veo mis dudas reflejadas en verdad.

Porque las verdades existen independientemente de que lo crea o no. Pero hoy creo que nada es seguro, tal vez todo exista; pero no es seguro, ni será para siempre.

¿Tendremos todos un límite personal de verdad y de verdades? Y si es así, se podrán seleccionar, eliminar y refrescar (como en un programa de computadora)? Que felices seríamos muchos si pudiéramos elegir nuestra proporción de verdad, de dudas, de realidades y hacerlas cambiar con un solo click.

Pero regresando a la vida real, ¿pueden la verdad y las dudas coexistir en un mismo tiempo y espacio? Yo creo que sí. Justo acabo de borrar la realidad con mis dudas y abierto la ventana de la verdad, la histérica verdad.

La verdad que elimina la esperanza, las ilusiones, la tranquilidad de los sueños y de lo esperado. Y aún así siguen existiendo dudas de realidades, realidades que no recuerdo si las viví por lo lejanas que parecen.

Lo que me queda claro (por incongruente que parezca) es que al cerrarle las puertas a la duda la realidad cobra sentido; en el tiempo, en la memoria, en los brazos vacíos y en las vidas perdidas.
Y, aunque la verdad ponga a temblar el mundo; creo que por un momento prefiero la dolorosa verdad a la duda interminable.


*De la corriente Artemiseica, basada en el aferramiento a sentimientos, conocimientos y verdades propias

miércoles, 6 de agosto de 2008

CARRETERA

No hay nada como cantar a gritos en la carretera, sobre todo si se trata de viejos éxitos que por alguna razón sabemos de principio a fin pero que nunca significaron nada en nuestra vida, pero que se quedaron en nuestra cabeza con el único propósito de poder soltar alaridos en ocasiones como esta.

A mi particularmente me gusta vociferar letras de Yuri, que a decir verdad cuando estuvieron de moda yo era tan chiquitita que no me explico porque las tengo grabadas en mi mente. ( no creo que a los ocho años, entendiera la de “es ella mas que yo?” )

La carretera tiene su lado fascinante, y eso que la última vez la recorrí en un automóvil, con cuatro mujeres mas, entre ellas mi mamá y mi abuela, y ya en conjunto somos una fuente inagotable que ocasiona muchas pero muchas paradas al baño.

Y es que de por si nunca dan ganas en momentos oportunos, las mujeres batallamos mucho mas por nuestras circunstancias físicas pero además atendemos a ciertos rituales que quitan mucho mas tiempo del que un hombre puede si quiera imaginar. Para empezar hasta en a los baños de la carretera vamos en grupito, por aquello de “cuidarnos” la puerta, detenernos la bolsa, platicar en el transcurso y claro compartir el labial y el peine en el espejo. (como si alguien mas, además de la monita que cobra en la caseta de peaje fuera a vernos)

Luego en cada tiendita compramos algún “chuchuluco” sacando a flote que lo malo de los viajes es que TENEMOS que romper la dieta como si alguien nos obligara a comernos esas papitas a deshoras a penas en el kilómetro 40.

Después de la sesión de música retro con canciones cantables de los 80s la pelea por el disco a escucharse se resolvió democráticamente dejando que cada una a su turno escogiera. Con eso puedo defenderme cuando mis conocidos sepan que escuché a Lola la grande, música de drogadictos encerrados en cocheras (a mi hermana le gusta y no me acuerdo de los nombres, pero cosas con muerte, hongos y veneno), regeatón, los Romances de Luismi, a Juan Gabriel, a una soprano que me da mucho miedo y pasito duranguense…. Supongo que algo parecido pasa en los autos de los demás con varios pasajeros separados por notorias brechas generacionales.

Yo siempre me quejo de la incomodidad y al final soy la que mas duerme en el camino. Soy la típica que se recarga en quien se deja, apoyando la cadera como de ladito. Improviso todo tipo de almohadas y como ya lo he dicho muchas veces y estoy haciéndome cada día mas “señora” ya pongo una toalla en el vidrio o una sudadera pa´ que no me de el sol…justo como antes lo hacía mi mamá y a mi me daba tanta vergüenza.

Cuando me tocó ir al volante tuve la desgracia de llevar a mamá, justo atrás de mi en mi oído derecho, para poderla escuchar cada vez que rechinaba los dientes, daba algún manotazo exagerado haciendo como que se agarraba de lo que podía para estar según ella a salvo o diciento entre despacito y fuerte ay, ay ayyyy….eso sin contar que ella en el tapete mueve su pie como que va frenando.

En otro trayecto tuve que viajar en camión…hacía años que no me enfrentaba a esta experiencia… y con la suerte de que viniera una señora con cuatro niños de edades en escalerita hasta llegar a un bebé latoso que justo llora cuando los demás queremos dormir. No faltó el grandulón que se quita los tenis, la señora “quejona” que todo le reclama al chofer, la otra que trae una bolsota llena de cosas que va todo el camino comiendo desde sándwiches comunes hasta naranjas que pela y reparte en gajos, el viejito que ronca, el niño que pregunta y pregunta a que hora llegamos y la fabulosa película mal doblada al español (me fue bien porque también hay veces que ponen de Cantinflas)

En fin…fue toda una travesía que me hizo recordar lo maravillosos que son los aviones.

martes, 8 de julio de 2008

La despistada y unos compas


Venía manejando por una calle de la ciudad, iba a rumbo conocido, pero me puse a pensar en pendientes del trabajo, recuerdos de algún momento, compras que realizar y lugares que visitar cuando me di cuenta que me había pasado casi 4 cuadras de donde debía dar vuelta.
Confirmo, tengo un problema de atención. Bueno, aunque últimamente he logrado concentrarme bastante en mi trabajo, lo cual es muy bueno. Ya conozco cada día más los temas que debo saber y nuestro trabajo está saliendo. Sigo contenta.

Pero sigue estando ahí esa peculiaridad artemisiana: mi distracción. Bueno no me sorprende, desde niña he sido así, me gritaba mi abuela cuando venia caminando y no me fijaba en las paredes que se me atravesaban: cuidado muchacha atrabancada!!! Jajajajja... moles un trancazo. Una cicatriz en la ceja fue el recuerdo que tuve de un arrancón a la puerta a recibir a mi tío Aristofanes (me paro el borde de una mesa de centro).


Más adelante, poquito más adelante duré casi dos meses asistiendo a clases de Derecho Civil II, hice el primer parcial y entregue trabajos, cuando pasaron las listas oficiales me sorprendió no encontrarme ahí, al reclamar en la dirección me entere que no aparecía porque yo estaba inscrita originalmente en clase de Derecho Familiar, a quien le pasa eso????

Pero bueno, una creería que se me iría quitando con el tiempo. Ja! Para mi graduación llegue a pagar mi mesa del baile, cuando me dice la amiga del salón, lista para el viernes? Y yo, si pero es el sábado… mmmm no Arte, es el viernes... que???? Mi baile de graduación es el viernes¡? Ya tengo a mi familia y amigos listos para una comida familiar y el vestido apenas para el sábado. Pues tuve que hacer fiesta-cena-mariachi relámpago, cambio de atuendo en 15 minutos y una breve aparición en el baile. Mis amigos a la fecha no me lo perdonan.

Ese mismo año se caso mi hermano mayor, el me llamo para avisarme de la boda y nunca nos pudimos poner de acuerdo para recibir la invitación, de cualquier manera tenía planeado ir. El día de la boda, le llamo a mi papá para preguntarle el lugar de la boda y se suelta riendo a CARCAJADAS de mi – ya ni la friegas!!! Fue la semana pasada-. El colmo.

Cuando me vine de tour carretero por el país, de la ciudad salí con rumbo a Guanajuato. Pregunte como salía a la carretera que me llevara directo a mi destino, entendí como pude las direcciones y pues claro que así mismo, me desvíe y salí por Toluca (ósea nada que ver). Atravesé la sierra de Querétaro y pase por una carretera sin luz, de dos carriles que ni siquiera era territorio telcel (y vaya, en teoría todo México es territorio telcel). A las 5 horas me marca la amiga que me esperaba en mi supuesto destino y me pregunta, por dónde vienes mujer? Y yo muy confiada (ah porque eso sí, nunca pierdo la seguridad aun en mi despistadez) pues en San Miguel de Allende, pero ya merito llego… QUE??? Pues porque te veniste por ahí- Ahh que no era ese el camino?? Con razón!!!!

Y así, puedo seguir contando miles de anécdotas personales de despistadez total... pero prefiero ya no seguir haciendo el ridículo.


Bueno, pero el otro día recibí noticias un poco reconfortantes: mi papá se puso un zapato de un par y otro de otro para ir a una reunión de alcaldes… CONFIRMADO: La despistadez también se hereda.

miércoles, 18 de junio de 2008

El Codigo Chilago

Estos últimos días me la he pasado haciendo tramites, perdiendo tiempo (irrepetible tiempo de mi vida) en esperar a que me atienda una persona para lograr resolver alguna situación o que me entreguen algún documento, tal vez tenía mucho sin hacerlo que me desespere más de lo normal.

Un estado de cuenta nunca fue tan difícil: Aquí no se lo podemos dar porque no es su banco, voy a mi banco, le vamos a imprimir un resumen de movimientos, le pueden poner el sello? – es que este no es su banco y no podemos poner un simple sello- QUE????? Suspiro, cuento hasta 10. Bueno, me sella el boleto del estacionamiento, ah ese si podemos, sello al boleto. Me fui al otro lugar al que tenía que llevar el estado de cuenta y dure una hora más. Ahí no termino mi tramitología, hoy tuve que ir de nuevo al banco que no es el mío, me lleve todos los documentos que sabía que me iban a pedir y tome un taxi (accidente desafortunado del sábado limito mi transporte esta semana).

Llego con mis papeles, pregunto a los que esperaban si estaban en línea en lo que tomo asiento cuando en eso veo a una señora de unos 65-70 años que venía justo atrás de mi, caminar a paso rápido en lo que yo caigo en cuenta que debía apuntarme en la lista de espera, me levanto y ella agarra la pluma y se apunta, la veo con ojos de desaprobación por el atropello que hizo hacia mi desorientada persona pero me ignora. Me apunto en la lista y me siento, la veo intentar colarse al primer lugar intentando aplicar la carta de: “viejita adorable” con el ejecutivo, la batea y la manda a esperar su turno, bueno al menos respetan los turnos. Pasa la pareja que estaba delante de mí y se escucha: el que sigue, no revisaron la lista, solo gritan… pienso 3 segundos que sería la oportunidad perfecta de vengarme y levantarme, pero no puedo y menos con una señora grande, así que le digo: señora, su turno. Ni hablar, la venganza no es lo mío o no con viejitas.

Me puse a pensar en todas estas situaciones, en lo difícil que es realizar cualquier trámite, más cuando se trata de que la empresa o institución te ayude, porque si se trata de cobrarte, recibir comisión o hacer que firmes contrato, todo está listo en menos de 15 minutos. Pensé en lo fácil de sacar ventaja a 2 minutos de diferencia, como el chilango le hace honor a su fama. Espero no ofender a ninguno de mis amigos chilangos, no es un post de ataque, pero si he estado pensando mucho en porque son así, porque no te dan el pase en el coche, ni en la calle cuando vas caminando, porque no te ceden el asiento en el metro, porque si necesitas corriente en la batería en vez de pararse y ayudarte, aceleran para tratar no verte.

Yo la semana pasada perdí aproximadamente 3 horas en el tráfico, otras 3 horas que nunca volverán y que se me fueron viendo el paisaje citadino de carros y edificios, no pude hacer nada en esas 3 horas más que esperar y esperar. El colmo fue cuando hice 40 minutos de mi casa al trabajo (que esta a una cuadra) y sé que es una ridiculez que lo haya sacado, pero necesitaba llevar mi ropa a la lavandería así que lo saque para no venir por el después, un error que me quito 40 minutos de mi tiempo, llegue tardísimo al trabajo porque hubo un accidente justo atrás de la oficina y en vez de poner anuncios y evitar el congestionamiento, dejan que la gente circule por los callejones para tener que regresarse y generar más tráfico.

Creo que la gente pierde demasiada vida así, en un carro. Creo también que se trabaja demasiado, el concepto de 8 horas no se usa en las oficinas y menos las gubernamentales (de las que está llena la ciudad), ahí se trabajan mínimo 10 horas para sentirse productivos, así que esta ciudad cosmopolita, llena de luces, teatro, espectáculos, centros comerciales, parques, museos, restaurantes y gente, se reduce al tráfico de regreso a una casa pequeña para descansar y regresar al trabajo de nuevo. Claro que está lleno de mil cosas que hacer, pero en realidad ¿quien tiene tiempo de hacerlas? Luego si tienes tiempo, tal vez no tengas dinero, hay mil y un cosas que hacer, pero no todo es accesible, hay contrastes de opulencia con pobreza extrema que solo aquí he visto. La mayoría de la gente resiente el despliegue innecesario del bienestar económico de unos pocos... lo que en efecto es accesible para la mayoría, lógicamente está saturado. Hay líneas en casi todos lados, horas de espera, demasiada demanda y en muchos casos, poca conciencia.

Orgullosamente norteña, siempre procuro presumir mi lugar de origen (aunque ahora con tanta narco-violencia les de miedo) y de lo mucho que valemos los norteños por domar la tierra y generar riqueza, pero debo admitir que a pesar de lo rustico del trato chilango; los comprendo. Yo siento desesperación, coraje, frustración y todas las emociones negativas que se derivan de la pérdida irreparable de tiempo. A veces quisiera tener más energía para recorrer museos, para salir más a cenar y a bares, más dinero para las tiendas y zapatos, más tiempo para perderlo en nimiedades.

La verdad, es que esta semana comprendí un poco más al incomprendido chilango.

martes, 10 de junio de 2008

DONES

Si la vida es justa (aún estoy esperando que me convenzan de ello) las virtudes hubieran sido repartidas si no a todos por igual, por lo menos unos dones a unos y otros talentos a otros… pero no.

El cine hollywoodense está lleno de personajes dotados de cualidades que hacen que sean especiales por encima del resto, talentos humanos y hasta súper poderes que permiten que ciertas criaturas nos superen por mucho en su trascender por la vida.

Conocer a un súper atleta no me ha ayudado a disminuir esta envidia de la mala que siento por todos aquéllos que de alguna manera son mejores que el resto. …porque ok, ok, es justo que alguien sea un buen delantero de soccer…pero que además bateé a no se cuantas muchas millas por segundo, corra como gacela, enceste siempre de tres puntos y llegue a ser una estrellita de NFL la verdad ya no se me hace equitativo!

O que me dicen de tener una prima, de voz angelical que igual, baila o toca de oído cualquier melodía con solo escucharla un par de veces???

O una amiga que domina 4 idiomas…porque el quinto y el sexto solo los habla, entiende y lee pero aun no logra escribirlos (pobre..que le eche ganas!)

NO…de verdad que no me parece…porque tengo días buscando mi talento especial y ni siquiera puedo sostener una cuchara en mi nariz por varios segundos!!

Me voy a concentrar … Mmmm…tal vez nunca fui la más lista, la más carismática o la más bella…pero vaya si soy buena para comenzar una pelea, para descomponer la lavadora o para perder el control remoto de la televisión!! O que tal decir que batallé como con ninguna otra materia al cursar economía…pero que ahora soy la mejor reconociendo una buena oferta….no, ya se: Puedo reconocer una imitación de perfume a kilómetros de distancia, recordar todas las películas que han ganado un Oscar, adivinar si la selección mexicana anotará o fallara un penal, aprenderme inmediatamente alguna tonada molesta de un jingle de comercial…

Ay nooooo!! ¿Será que es mentira que todos somos buenos en algo y nos es difícil aceptar que somos tan comunes como casi todos los otros?

Ahora no puedo dejar de buscar…tal vez llegue a ser la mejor buscando o tal vez…pero sólo TAL VEEEEZ, es la búsqueda y no la meta lo que nos hace grandes y la diferencia con esos seres súper dotados es que ellos ADEMAS DE TODO, deben lidiar con envidiosos como yo que a primera vista no comprendemos el compromiso que se tiene de explotar esas cualidades una vez localizadas.

BITE ME EDWARD !!


Estoy traumada como una loca con la saga de vampiros de Stephenie Meyer... no,no...traumada es poco: estoy OBSECIONADA cañón.

es que además de que la historia es muy buena, esta muy bien escrita y esta llena de valores sin que los lectores nos demos cuenta de manera consiente, Edward Cullen, su protagonista es un bombón, el hombre perfecto (o bueno vampiro) y está revolucionando Estados Unidos y ahora América Latina.

Los libros (hasta ahora 3 de 4) se han traducido a 20 idiomas distintos, la escritora es una ex ama de casa mormona de Phoenix que por supuesto ya es millonaria, como le pasó a la autora de Harry Potter.

De verdad, les recomiendo que lean la historia, la van a devorar en unos cuantos días y podrán disfrutar doblemente cuando se estrene la película. (en diciembre)

Esto ya es y será la locura...en verdad amiguitas sean parte de ella...además leer es mejor que ver la tele y creanme con este libro en la mano le van a ceder el control remoto a quien sea, la programación de cable será equis para ustedes y no querran otra cosa sino saber que pasa entre Bella Swan y Edward Cullen.

Yo por mi parte LO AMO y no deseo nada más que ser mordida por un vampirito así.


En facebook es una revolución y esta lleno de manifestaciones como:

"Stephenie Meyer te odio por elevar mis espectativas sobre los hombres"
"Edward tenias que ser ficticio"
"Crepusculo es la esperanza de las chicas torpes"
"Soy morena porque Edward las prefiere así"
"Edward el nuevo Romeo"

Lo increible es que todas las jovencitas de Estados Unidos estan locas por él y por la historia (como yo) y por primera vez en mucho tiempo se promueve la abstinencia, la virginidad hasta el matrimonio y el amor verdadero... Pocos se imaginaros que esto pudiera volverse moda en un país como ese.

Ahora abundan calcomanías que dicen "Con Cullen, la abstinencia es sexy" ¿que tal?


jueves, 5 de junio de 2008

What happens in Vegas..

Decidí que este año viajaría más, que festejaría, bailaría, cantaría y disfrutaría más. El año pasado se me fue en trabajar y estar demasiado cansada como para hacer cosas divertidas, comencé a creer que estaba desperdiciando mis años de ser fabulosa y soltera.

Así que este mes, me fui a Las Vegas. El viaje se organizo en honor a mi amiga Elizabeth, quien está a punto de casarse y organizo la despedida de soltera ahí (aprovecho este tema para comentar que son DEMASIADAS las amistades que este año se casan, ya BASTA!!).

Me anime a ir casi inmediatamente, era la oportunidad de viajar por última vez (soltera) con mi amiga, de conocer Las Vegas y de cumplir con la meta del viaje mensual. Pronta y veloz comencé a navegar en el ciberespacio de los viajeros para conseguir una buena tarifa y comprar el boleto (antes de que cualquier otra cosa lo impidiera).

Se llego la fecha del viaje y nos fuimos mi ánimo, mi maletota y yo. Acompañamos a la Bride to be 5 amigas. A excepción de una, todas nos conocíamos, pero no somos amigas entre nosotras como de ella; fue una experiencia interesante convivir en un viaje con alguien con quien nunca has convivido.

No me llamaba la atención conocer Las Vegas hasta hace un año yo creo. Hubo una ocasión en que mi amigo el Abuelo quiso organizar un viaje, pero yo era aún menor de 21 años y no podía entrar a los casinos, no me traía chiste. Después ya nunca se organizo el viaje y yo la verdad he tenido mi mirada puesta en Disney desde hace algunos años (ñoñamente como soy) pero es tanta la publicidad de la ciudad del pecado, que la verdad me llamo la atención descubrir si era cierto.

Llegamos con actitud turista y comenzamos a pasear, tomar fotos, conocer lugares nuevos (ósea todo) y disfrutar. Me fije en la calle, que los turistas que visitan Las Vegas, son casi pura gente joven (entre 18 y 35), muy poco adulto, en los casinos casi lo mismo, pero con los agradables viejitos que se ve ya tienen experiencia en las maquinitas.

Transcurrieron los 4 días entre conocer, caminar, comer y dormir lo menos. Por las noches nos arreglábamos como las Divas que somos y salíamos a conquistar la ciudad. Es increíble la actitud que te inyectan las luces de neón, nadie camina agachado ni sintiéndose inseguro. La mayoría de la gente anda vestida para matar (o pa que lo arresten de "Fashion Police" también claro), pero nadie se ve mal o fuera de lugar, la ciudad te da seguridad.

Llegas al antro, le sonríes al cadenero y al cantinero, tomas tus tragos y comienzas a recorrer el lugar, tanteas el terrero y te dejas llevar por la música; bailas, brincas, gritas. Intercambias miradas con algún extraño, que al cabo de un rato te toma de la mano sin más y ya estas bailando con él, pero no te puedes descuidar porque si no ya está dándote un beso.

Es definitivamente una ciudad de excesos, el sol es el primero que llega desbordado, luego la comida, el derroche de dinero, la lujuria y el desmadre. Hay que ir con actitud de fiesta y con una buena dosis de prudencia para no caer en esos excesos. No falto la que se pusiera bien borracha, la pelea de amigas (que muchas veces hace falta para desahogarse y poder quererse mas), la perdida que nadie ubicaba, la que bailo con todos, la que beso a todos, la que perdió un zapato y un arete, la que disfruto a mares.

También es un buen lugar para la camadería, las amistades se conocen y se prueban. Se dan sorpresas interesantes en las calles o en las maquinas de colores, la gente se saluda y se sonríe sin complejos, los extraños se seducen con sonrisas, bebidas, cicatrices y hasta desayunos.

Yo sigo en recuperación de estos 4 días de excesos, estoy comenzando un programa tipo de “desintoxicación” de tanta comida y cosa que le mete innecesariamente uno al cuerpo (alcohol, azúcar, carne, cafeína y harinas básicamente). Así que estos próximos 21 días estaré recordando mis días en Las Vegas, claro porque me traje los recuerdos… no todo se podía quedar allá.